Un día como hoy, hace cinco años, nació mi hijo: Pablo

En un rato compraremos un riquísimo pastel de chocolate, me ayudará a hacer su comida favorita, soplaremos 5 velas, abriremos regalos, reiremos y jugaremos.

Hoy, pienso en lo que me han supuesto estos cinco años y en ese momento, en el Hospital de San José que mi vida cambió por completo.

Cuando te planteas tener un hijo, no piensas en lo que supone, es cierto que te cambian muchas cosas, mucha libertad, mucho tiempo para ti y tu pareja, pero a cambio te ofrece un mundo nuevo de instantes hasta ese momento desconocidos, que a mi me han llenado el corazón de imágenes y recuerdos llenos de vida, repletos de alegrías y rebosantes de felicidad.

Yo además tengo la inmensa suerte, gracias a mi trabajo, de poder pasar tiempo con el, de poder ir al colegio cada día, de poder jugar en el parque y de estar junto a él en cada sonrisa y cada lágrima… y eso es todo un privilegio.
A día de hoy también puedo afirmar que admiro y envidio a mamá, por haber compartido los nueve meses de embarazo, llevando a nuestro tesoro dentro de ella, sintiendo como crecía esa vida dentro de ella.
Gracias Natalia, por compartir el milagro de la vida y estar junto a mi cada día

Los que sois papás, me entenderéis a la perfección, y  a los que os lo estáis planteando, sólo puedo deciros que hoy, tras 5 años y volviendo la vista atrás, puedo afirmar que ser padre, ha sido y es la mejor experiencia de la vida.

Gracias Pablo por hacerme tan feliz.
(Las fotos las ha elegido Pablo)